jueves, 28 de enero de 2016

¡Que os peten!

No sé que será de mi vida en el futuro, pero espero no ser jamás un puto caradura que viva sin remordimientos a costa de que otros ser rompan la espalda.

Ojalá fuera tan insensible y egoísta como algunas de las personas con las que me toca convivir a diario por obligación. Tiene que ser  la polla eso de echar balones fuera todo el día, echar mierda a la gente, a los compañeros, a la familia, a lo que sea, y no tener ni una pizca de conciencia que te remuerda por las noches y dormir a pierna suelta.

Sí, probablemente te pase. Esa gente que llega a tu vida "de serie", a la que no puedes evitar, o bien porque en tu curro no eres el jefe y los tienes que soportar, o bien son familia y mandarlos a donde merece signifique llegar a romper hasta con tus padres.

Lo peor es que además te vienen moralizando o quejándose todo el puto día porque están muy mal. Son unos típicos que siempre te reprochan cualquier historia, por estúpida que sea, pero que luego se disculpan con sus mierdas, por graves que sean.

En fin, toca sobrevivir, quejarse no sirve de nada y desfogarse en casa es preocupar a quien de verdad te quiere sin condiciones y que es a buen seguro la persona que menos se lo merece.

Seguiré aguantando y echando el euromillón. Quién sabe, quizás algún día pueda permitirme el lujo de desaparecer de la vida de algunas personas que no merecen ni un segundo de mi atención. 

Estar rodeado de gentuza egoísta es lo peor que le puede pasar a alguien, por desgracia, toca vivir con ello, pero sería precioso algún día mirar un boleto y gritar: a tomar por culo, ahí os quedáis banda de mierda egoísta. Me piro y ni una puta nota os voy a dejar. No pienso perder un instante en escribir, mi tiempo vale demasiado para gastarlo con vosotros. ¡Que os peten!




martes, 15 de febrero de 2011

El Oviedista nace, no se hace.


En mi casa nunca nadie fue del equipo de la Capital. Mi abuelo paterno era del Athletic, mi padre lo es, y yo, mamando ese ambiente siempre me sentí identificado con el equipo de Bilbao desde que tengo uso de razón. Siempre amé ese uniforme con calzón negro. De crío era fan de Andoni Goikoetxea, y paseaba orgulloso con mi camiseta Adidas con el número 5 a la espalda.

Las ligas de Clemente me hicieron sacar pecho. Vi a aquel Athletic en el Molinón, una vez hasta disfruté de un rotundo 1-3. Mi padre y yo disfrutábamos de lo lindo viendo a los Leones de San Mamés machacar cada vez que visitaban Gijón, aunque mi padre siempre simpatizó con el Sporting pues sus dos hermanos siempre fueron "culos moyaos".

Mi otra pasión fue, es y será el Real Oviedo, pero esa la adquirí yo sólo.

Tendría 8-9 años. Fuimos una tarde de visita a ver a unos tíos míos de Oviedo. Mi primos eran unos macarrillas y casi de mi edad. De pequeños andaban siempre liándola, y yo, que era muy noblón, cuando iba a Oviedo me transformaba y las armaba con ellos. Hacíamos el gamberro y nos escapábamos de casa. Pensaban que estábamos jugando en la habitación de arriba y en el mejor de los casos estábamos en los alrededores de la Plaza de Toros.

Una tarde de sábado jugaba el Real Oviedo y nos escapamos hasta el Carlos Tartiere. Un portero se enrolló y nos dejó pasar. El equipo de la Capital estaba en Segunda División, y recuerdo que jugaba contra el Atlético de Madrid B, entonces el Atlético Madrileño. De lo que no me acuerdo es del resultado. Luego, cada vez que coincidía que me llevaban a Oviedo, si había partido nos escapábamos hasta allí, y rucábamos la oreja a los porteros hasta que alguno se portaba y nos dejaba pasar por la cara. Cuando había bronca y la gente tiraba almohadillas, nosotros tirábamos todas las que podíamos para luego ir al césped de voluntarios a recogerlas y nos daban veinte duros, que para nosotros era como ser millonarios.

Así pasaron algunos años, y llegaron los 80. En el fondo del Tartiere estaba la Peña Universitaria. Buena gente. Tengo aquella imagen de un Real Oviedo-Tenerife en el que un viejo llegó detrás de la portería y soltó la fea frase de "Aguirreoa, vasco hijo de puta". Un Mod de la Universitaria llegó y le dio una colleja al pureta, diciéndole "lárguese de aquí facha cabrón", jamás se me olvidará. Viendo aquello casi me hago Mod como mi primo, que ya lo era. La influencia turonesa hizo que el sentimiento metalero fuera mucho más grande y no me “torciese” aquel día. Ya se sabe, los niños vienen de París y los “heavys” de Turón.

Luego ya de mayor fuí por fin a estudiar a Oviedo. Allí coincidí en clase con gente de la Peña Chiribí y cuando me di cuenta ya estaba en el lío. De repente empecé a no perderme partido, a ir todos los domingos, Y como buen oviedista aprendí a sufrir. Y así en segunda, en primera, en Europa, en segunda, tercera, segunda b y tercera otra vez. En Bilbao, Donosti, Vallecas, el Bernabéu, Santander, Génova o Llanes. Da igual.

Porque el Oviedismo se lleva dentro. Se nace con él, no te lo enseñan tus padres, no te lo enseñan en el colegio, no te lo inculcan los vecinos. Vas y te enamoras del color azul. Así, sin más. Sin que nadie te lo diga y te da igual lo que hagan la mayoría de los que te rodean. 

Eso es lo que tiene mérito, y no lo de esos que salían en la tele el día antes de un partido, presumiendo por primera vez en diez años de sacarse una entrada tras seis horas de espera. Presumir de que no eres socio y te apuntas a última hora a la fiesta, haciendo saber a todo el mundo que si las cosas fueran mal no aparecerías por allí jamás. Eso es patético. Afición de mentira, que abandonará el barco en cuanto se tambalee.

Pero nosotros estaremos, siempre, en lo bueno y en lo malo. Porque somos del Real Oviedo y siempre lo seremos. Porque tenemos ORGULLO, VALOR Y GARRA. Aunque los políticos locales de derechas nos hayan querido hundir. Aunque los políticos autonómicos que dicen llamarse "de izquierdas" nos puteen, estamos aquí. Y estaremos siempre. De azul. Orgullosos.

Que se jodan el Areces y sus estómagos agradecidos. Que se joda Gabino de Lorenzo. Que se jodan los del "Proyecto Ilusionante" llamado ACF. Que se joda la TPA y el clan de los Rosety, que se joda Celso González. Que se jodan los navajeros de Langreo y los fascistas del fondo sur del Molinón, que no el resto de la afición rival. Que se jodan aquellos que iban a los campos de tercera a insultar a los nuestros aunque el equipo local no les importase en absoluto. Que se jodan todos ellos. Para acabar con el Real Oviedo hay que acabar con los Oviedistas, a ver si os enteráis, ¡merluzos!

Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer.

HALA OVIEDO, HASTA LA MUERTE. ¡ALBERTO VETE YA!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Periodistas? ¡Estómagos agradecidos!


Suelo escuchar Asturias SER Deportivos. Soy un fan de Angel Fernández y de sus compañeros. Lo soy desde el 2003, cuando el Real Oviedo, el equipo de mi alma, y digo de mi alma porque el día que me muera seguiré siendo azul, tocó fondo.

Aquella temporada los de Radio Vetusta dieron de lado al equipo de la Capital y se pasaron al “proyecto ilusionante” conocido por ACF, aunque para mí y los míos siempre será el “Engendro”. Boicotearon al club de mis amores como lo hizo también La Nueva España, siempre a través de estómagos agradecidos que presumían de periodistas. Aunque para intentar perjudicar al Real Oviedo, en muchas ocasiones faltaran a la verdad. Jamás se me olvidará aquella tarde que pasando por San Lázaro, viendo las gradas vacías, pudimos escuchar en la radio subvencionada por todos los ovetenses, aquello de “lleno como siempre para ver al Oviedo ACF”. Gracias a Dios, Radio Vetusta se fue con el ACF. A mí me daban asco los dos.

Sólo Radio Asturias y Radio Sele se acordaron de nosotros para bien. Sólo ellos, por eso me ganaron para siempre. Ellos y La Voz de Asturias, por supuesto.

Los del resto de los medios miraron para otro lado. Si alguien la armaba en el entorno azul, cubrían papel. Si algo bueno pasaba, en el mejor de los casos, hacían una reseña de pasada. Al fin y  al cabo “el Oviedo no va a llegar a diciembre”, cacareaban todos ellos en aquel pésimo 2003.

Si un ultra del Gijón, apuñalaba en un Langreo - Real Oviedo a un hincha carbayón, la culpa era del azul. Si a Eibar iban 2.500 del Gijón, era más importante que si a Avila iban 4.500 para un partido de tercera. Si el equipo de la Capital perdía era una humillación; si perdían los otros, era un robo arbitral.

A día de hoy, el equipo que no iba a llegar a diciembre de 2003, acaba de terminar una temporada buena. No culminada, pero buena. Ha quedado subcampeón de su grupo cuando nadie daba un duro por ellos. Ha marcado una goleada histórica que otros no marcan ni en sueños ni jugando en bolos veraniegos contra equipos de 2ª regional. Tiene a su filial donde estaba en 2003, y más de 14.500 socios en 2ªB, un número que otros “grandes” no alcanzaban en segunda. No está mal para un club que hace 7 años estaba en 3ª con -6 puntos por la sanción más dura que se ha visto en el fútbol español. 

A día de hoy ese equipo sigue siendo despreciado. Hoy, no sé por qué razón, la radio de mi coche no quiso sintonizar Radio Asturias. Fuí incapaz de poder encontrar la emisora. Pensé entonces en darme una vuelta por el dial.

En la COPE, se les llenaba la bocaza con un “programón” llamado “superesportin”. Pasando, cambio de emisora.

En la RPA que pagamos todos los asturianos, salía un periodista que siempre ha tenido más de ultra que de periodista. Uno con risa de tontorrón, que intentando ir de simpático lo que único que hace es ser un paleto para ponerse a la altura de su audiencia. Allí estaba haciendo la pelota a un pavo que vuelve a España tras pasar por Escocia a donde fue a parar porque aquí no pasaba de 2ªB. Ahora resulta que Luis Aragonés lo iba a llevar a la Eurocopa, las payasadas que hay que llegar a aguantar. Moviendo el dial, que ésto apesta.

La última esperanza, escuchar a Chisco García, que presume de oviedista, en Onda Cero. Fracaso total. Allí entrevistan al presidente del Gijón, aquel que en su día vendió a Quini, Morán y no se cuantos más y se fue dejando un pufo de la leche que se tuvieron que comer los que más tarde se hicieron accionistas del club. Además de tener de invitado al repeinao ponen de fondo el himno de su equipo, ese mismo que tuvo hace años a un presidente al que pillaron con cámara oculta, confesando que ellos compraban a quién hiciera falta. El que decía que era bueno para el equipón que el Real Oviedo desapareciera. ¡Que espanto!

En resumen, que si me quiero enterar hoy de alguna noticia sobre mi equipo, ese que el pasado domingo llevó más de 20.000 personas a su estadio para presenciar un partido de 2ªB televisado con unos precios de entrada a la altura de la liga BBVA, tendré que recurrir a internet, donde esa peste seguidora del equipo de moda no nos pueden ningunear.

Y digo yo. El día que esto de la vuelta a la tortilla, ¿qué pasará?. El día que volvamos, que estemos donde tenemos que estar, ¿que harán esta panda de comeculos?

Si yo fuera dueño del club, toda esta chusma estaría vetada. Al fin y al cabo si luego hablasen mal de nosotros, al menos hablarían, no como ahora. Si por mí fuera, la gente del Real Oviedo sólo concedería entrevistas a la Ser y a Radio Sele, en exclusiva. Y en prensa escrita a los de la Voz de Asturias, claro, que esos sí nos dan protagonismo y a veces incluso abren las páginas de deportes con nosotros. Los demás nos sobran. Si no somos noticia para ellos ahora, no queremos serlo nunca.

Así que desde aquí les mando un corte de manga, sí, soy un maleducado con los que considero gentuza, a estos canallas que no hacen más que hablar de mareona. A ellos y al tío que tenemos por Presidente en esta Región asturiana que cada día va más de culo. A ellos por ningunearnos y al otro por no darnos lo que nos pertenece como si fuéramos extranjeros.

A todos ellos les mando como dijo una vez un señor al que admiraba mucho, “a la mierda”.

VOLVEREMOS, no lo dudéis. De hecho ya ESTAMOS VOLVIENDO, y lo vamos a hacer con tanta fuerza que os dará miedo. Porque prometo por mi vida, que si yo ya no estoy aquí, iré a por vosotros desde el otro lado. Y seguro que no estaré solo.

Ahora más que nunca digo en alto ¡HALA OVIEDO! aunque sólo sea por joder.