jueves, 28 de enero de 2016

¡Que os peten!

No sé que será de mi vida en el futuro, pero espero no ser jamás un puto caradura que viva sin remordimientos a costa de que otros ser rompan la espalda.

Ojalá fuera tan insensible y egoísta como algunas de las personas con las que me toca convivir a diario por obligación. Tiene que ser  la polla eso de echar balones fuera todo el día, echar mierda a la gente, a los compañeros, a la familia, a lo que sea, y no tener ni una pizca de conciencia que te remuerda por las noches y dormir a pierna suelta.

Sí, probablemente te pase. Esa gente que llega a tu vida "de serie", a la que no puedes evitar, o bien porque en tu curro no eres el jefe y los tienes que soportar, o bien son familia y mandarlos a donde merece signifique llegar a romper hasta con tus padres.

Lo peor es que además te vienen moralizando o quejándose todo el puto día porque están muy mal. Son unos típicos que siempre te reprochan cualquier historia, por estúpida que sea, pero que luego se disculpan con sus mierdas, por graves que sean.

En fin, toca sobrevivir, quejarse no sirve de nada y desfogarse en casa es preocupar a quien de verdad te quiere sin condiciones y que es a buen seguro la persona que menos se lo merece.

Seguiré aguantando y echando el euromillón. Quién sabe, quizás algún día pueda permitirme el lujo de desaparecer de la vida de algunas personas que no merecen ni un segundo de mi atención. 

Estar rodeado de gentuza egoísta es lo peor que le puede pasar a alguien, por desgracia, toca vivir con ello, pero sería precioso algún día mirar un boleto y gritar: a tomar por culo, ahí os quedáis banda de mierda egoísta. Me piro y ni una puta nota os voy a dejar. No pienso perder un instante en escribir, mi tiempo vale demasiado para gastarlo con vosotros. ¡Que os peten!